Como hablante de una lengua(valenciano) que ha sufrido multitud de injerencias por parte del castellano o el catalán, poco me precupa que ahora las sufra el castellano.
Es un hecho inevitable. Las lenguas mudan y la presencia de una amplia población inmigrante favorece este cambio con mayor rapidez.
Los colegios ya son bilingües. En la mayor parte de trabajos un poco cualificados te piden inglés y la globalización...
Antes de la gramática de Nebrija (1492) el castellano debía ser una cosa de lo más cambiante. Incluso tras tan magna obra, que fijaba las reglas fundamentales del idioma, ha cambiado drásticamente.
Por ejemplo, la v y la b se confundieron en el siglo XV y fueron nuevamente distinguidas en el siglo XVIII, en concreto en 1726. Eso sí que es un buen cambio, y de golpe.
En fin, a saber lo que nos espera, el caso es que lo veamos con salud.
Después del comentario tan erudito de Civilis...
(yo te iba a contestar más o menos lo mismo pero sin referencias históricas). Pues lo dicho, que las lenguas están vivas y son cambiantes, menos mal que está la RAE, que limpia y no sé si dará esplendor
Me alegro volver a saludarte.
Estoy leyendo mucho ahora a Dumas y son ediciones mexicanas de sus novelas (es lo que hay en la biblioteca). Entonces, aparece LABORAR en una frase y se deduce perfectamente que significa trabajar. Además, si pensamos en la parte "LABOR" de la palabra se puede llegar a la conclusión de lo mismo. También con la palabra "FAENA" podemos encontrar Faenar que, básicamente, significa trabajar aunque con connotaciones más marítimas.
En cualquier caso yo sí que estoy a favor de todo esto porque enriquece el vocabulario y amplía la capacidad cerebral de las personas. Que tenemos anglicismos? bueno, también ellos han cogido términos de aquí como pronunciarse y siesta (entre otros) y los han adecuado a su lengua.
Es lo que tiene el no hablar a base de gestos y gruñidos como en la prehistoria (y en algunos pueblos de interior donde la reina de las fiestas tiene una sola ceja y más bigote que yo pelo en la cabeza).
Hay algún sector lingüístico que aboga por nombrar al castellano para referirse a la lengua compartida por paises como España y los Latinoamericanos, y prefiere referirse como Español al castellano que se habla en España, sin connotaciones políticas, por simple diferenciación de modalidad.
De todas maneras, no sé dónde escuché o leí esto, sólo es una aportación sobre el tema.
Darle nombre a una lengua muchas veces es meterse tanto en politiqueo que al final ya...
Un beso.